Nos oponemos y repudiamos la cría incontrolada, sin seriedad ni rigor. De igual forma anteponemos el bienestar de nuestros ejemplares a cualquier otro tipo de beneficio. Nos gusta poder disfrutar de los perros y dedicarles la atención individual que cada uno necesita.
Esto nos ayuda a conocerles mejor para potenciar sus virtudes y eliminar sus defectos mediante la planificación de un correcto programa de cría.
Todos nuestros cachorros siguen un estricto control veterinario desde su nacimientos para que lleguen a sus nuevas familias con una salud intachable. Nunca se entregan antes de los dos meses de edad para que completen junto a su madre y sus hermanos un correcto desarrollo de su caracter.