Tres son las que tienen mayor peso, la primera se basa en la amplia difusión en Europa de un tipo de perro de aspecto brevilíneo y elipométrico cuya principal característica era su tendencia a ladrar con insistencia avisando de la presencia de extraños. Este sería el origen de los pequeños grifones franceses, terriers británicos o pinschers. ( Mar Olivas, 1998 ).
Una segunda teoría sitúa el origen de la raza en las antiguas civilizaciones mediterráneas del Oriente, descendiendo de los perros faraónicos. Compartiendo origen con el podenco portugués ( Payeras y Falconer, 2002 ).
La última teoría se basa en la influencia de los Terriers en el origen del gos rater valencià, concretamente el Jack Russell Terrier y el Manchester Black and Tan Terrier, por la similitud morfológica entre estas razas ( Ricart, 1994 ). La influencia de los terriers británicos tiene también otra hipótesis basada en la influencia del Toy Terrier Ingles que mediante cruces con perros de la zona levantina y la práctica de la endogamia podría explicar también el origen del gos rater. El comercio de los puertos valencianos con Inglaterra, especialmente con la naranja, propiciarían la llegada de estos ratoneros que desempeñaban su función en los barcos.